lunes, 9 de marzo de 2009

La Investigación como la Base para la Racionalidad en la Toma de Decisiones

La Investigación como la Base para la Racionalidad en la Toma de Decisiones

Ponencia presentada en el Primer Congreso de Investigación de la Universidad Anáhuac

Dra. María Antonieta Rebeil Corella
Centro de Investigación para la Comunicación Aplicada, CICA
Febrero 2, 2005


Introducción

Las sociedades más desarrolladas en el planeta coinciden con aquellas que dedican una porción mayor de su Producto Interno Bruto, a sus proyectos de ciencia y desarrollo. Las siglas famosas de R&D (Research and Development) cosntituyen un rubro importantísimo en Estados Unidos, Francia, Alemania, Inglaterra, Japón y otros países que reconocen en ello la catapulta que les permite llegar más lejos en sus objetivos de progreso. La investigación y el desarrollo son retomados en primer lugar por las empresas privadas quienes ven en ello la posibilidad de obtener mejores productos y servicios y la tecnología para producir con más ahorro y menores costos. Pero no solamente es la iniciativa privada la que auspicia la investigación en las naciones más desarrolladas. Instituciones tales como la militar, los partidos políticos, el sistema educativo, los organismos dedicados a la salud, a la seguridad, a la alimentación, al estudio de la pobreza, todas ellas, día con día van basando su toma de decisiones y sus acciones sobre los fundamentos que les da la investigación.

En este trabajo se pretende explicar cómo la investigación es la base sin la cual la racionalidad, la facultad de pensar objetiva y sistemáticamente acerca de los fenómenos naturales y sociales es imposible. Por otra parte, también se argumenta que el proceso de toma de decisiones inteligentes, también se ve fragmentado, si éste no se fundamenta en la investigación.

La producción del conocimiento

El propósito de toda investigación es la producción de conocimiento. Conocimiento es la adecuación de la razón con la realidad. Más acertadamente, el propósito de hacer estudios es la generación y adquisición de nuevos conocimientos, es decir la aplicación más comprehensiva y/o mejor sobre las causas de los fenómenos. Un ejemplo claro de ello significa el avance de los procedimientos de enseñanza que se emplean en algunas escuelas y universidades. Cada vez se ve mayormente potenciado el aprendizaje por parte de los educandos en aquellas instituciones que basan los procesos docentes en el conocimiento que ha brindado la investigación educativa. Un ejemplo claro de aplicación de la investigación a los procesos de enseñanza-aprendizaje es la Universidad Anáhuac que busca, semestre con semestre adaptar sus métodos a los últimos avances de la ciencia de la educación y de la tecnología educativa.


Las nuevas realidades y la investigación

Día con día hay nuevas realidades que requieren ser conocidas. Por mencionar algunos ejemplos podemos decir que:
a) Las fuerzas políticas necesitan conocer la voluntad del pueblo para redirigir sus esfuerzos;
b) Los negocios requieren de conocer las necesidades materiales, emocionales incluso las espirituales de sus clientes y consumidores para orientar con mayor acierto sus líneas de producción;
c) Los medios de comunicación que buscan atender los requerimientos materiales, culturales y de entretenimiento de la sociedad, se basan cada vez con mayor decisión en la investigación para lograrlo.

La lista sería interminable. A continuación nos tendríamos que preguntar ¿Qué atributos debe tener la investigación para atender a la generación de nuevos conocimientos?


Los atributos de la investigación

Una investigación requiere de conceptos claros y precisos; emplea un planteamiento metodológico sólido que le validez interna y externa al estudio; precisa de técnicas confiables, demanda que el investigador se suscriba a un proceso riguroso de búsqueda de evidencia sólida y finalmente, es forzoso obtener resultados y conclusiones objetivas y honestas. La investigación es la tarea colectiva de estudiosos ubicados en distintas instituciones de la sociedad quienes realizan sus aportaciones de manera individual o colectiva.


La racionalidad

La racionalidad es indispensable para la acción humana. Aquí deseamos mencionar dos tipos de racionalidad que nos parecen fundamentales: la racionalidad técnica y la racionalidad ética. Por racionalidad técnica se entiende la determinación de los medios más adecuados para el logro de un fin. Por racionalidad ética se entiende la determinación y fundamentación de las finalidades deseables de ser alcanzadas. Equivale a una acción moral. La ética es o debe ser el principio de toda decisión. Se propone que la racionalidad técnica no es válida sin la racionalidad ética. La técnica se fija en los medios, pero la racionalidad ética pone sus ojos en los fines.

En toda sociedad que se considere racional, pensante, civilizada, deben privar los criterios éticos sobre los técnicos. Cuando estas condiciones no se dan, traen consecuencias graves. Algunos ejemplos que se pueden mencionar son: el empleo de químicos peligrosos requeridos para llevar a cabo algunos procesos productivos que no son desechados de tal manera que no causen la contaminación del medio; la eliminación del dolor a través de causar la muerte (eutanasia); la diversión producida por alguna programación mediática que incluye contenidos de violencia injustificada; los excesos de disciplina que en nombre de lograr mejores personas, las destruyen por dentro. En estos ejemplos en los cuales priva la racionalidad técnica sobre la ética, dan cuentan de las consecuencias que puede traer el que un individuo, o un grupo o una institución, incluso una nación se lance por la vía de la racionalidad técnica pura.


Sin conocimientos la racionalidad es limitada

Sin conocimientos la racionalidad es limitada. ¿Cómo se puede ser racional sin conocer? Difícilmente. La capacidad de entender por qué y decidir qué acciones deben ser tomadas, se da a través de la producción de conocimientos. ¿Cómo pensar en un plan estratégico de comunicación sin haber realizado una investigación diagnóstica previa?
¿Cómo entender cuál es el problema de salud de una persona sin la serie de estudios y radiografías requeridas para hacer el correspondiente diagnóstico clínico?
¿Cómo mejorar un sistema educativo sin hacer una evaluación previa del mismo? ¿Con qué fundamentos se puede nivelar la productividad en una empresa sin un estudio previo que detecte con precisión los problemas?
¿Cómo organizar la terapia de un paciente sin un concepto claro de la problemática que lo aqueja?

En fin, los ejemplos pueden ser innumerables de cómo la racionalidad es la base para la toma de decisiones acertadas, de decisiones que incidan en los problemas de la realidad

La investigación ayuda a conocer. Se lleva a cabo precisamente para generar conocimientos para producir nuevos y más sofisticados conocimientos acerca de los fenómenos. Sin ese conocimiento, la capacidad de entender se ve fuertemente limitada. No se puede llegar al por qué de las cosas y menos a las decisiones que deban ser adoptadas.

Es interesante reconocer que el horizonte o límite de lo que es posible hacer y transformar sea el mismo conocimiento. No es posible proponer soluciones a los problemas sobre la base de lo que se desconoce. Entre más se perfecciona el conocimiento puede haber mayores aciertos en las acciones que se toman. Todo aquello que se desea cambia o transformar en la sociedad se facilita a través de la generación de conocimiento.


La universidad y los centros de investigación ante la racionalidad

En ocasiones surgen las preguntas acerca de la utilidad práctica de la investigación y de las instituciones que la promueven. Se dice incluso que la universidad es el lugar para la preparación de la acción profesional por lo que lo mejor que uno puede aprender es a conducirse en la práctica a proponer proyectos prácticos. Sin que ello deje de ser parcialmente cierto, es verdad, por otro lado que la ejercitación del razonamiento, es la base de las prácticas acertadas y que la reflexión, es el soporte de la sensatez y del sentido común. Muchas veces se pierde de vista este foco inspirador.

Los resultados y las consecuencias de la falta de racionalidad han probado ser devastadoras para los pueblos. Por ejemplo, una de las causas de la falta de competitividad de las empresas mexicanas es su dependencia tecnológica. Años y décadas se han dejado pasar sin que se invierta en investigación tecnológica. Las carencias de la inversión en investigación sobre el petróleo y sus derivados, han llevado al país a lustros de retraso en desarrollo energético.

Por otra parte el pensar y planear sobre la base de estudios e investigaciones han llevado a otros países a posicionarse en los primeros lugares del progreso internacional. Véase el caso de Japón, de China, los países de sudeste asiático como han logrado retomar el vuelo a partir de una planeación estratégica basada ésta en diagnósticos y estudios.

Aquello que es cierto para los niveles macro sociales, también lo es en el nivel micro. Por ejemplo, los individuos en una sociedad, difícilmente pueden aprender a conducirse racionalmente, si no se despierta en ellos la curiosidad, el interés en la investigación, el hambre por conocer. De allí una de las razones por las cuales las escuelas y facultades deben aplicarse en las tareas de la investigación y su difusión e involucrar a los alumnos en esos procesos.

Crecer en conocimiento y en racionalidad sobre la base de la investigación científica, conlleva a cambios importantes en las relaciones humanas, a la promoción de una mayor equidad y al ejercicio de una mayor libertad, mayor responsabilidad y más justicia.

Dra. María Antonieta Rebeil